domingo, 11 de marzo de 2018

Tenías razón.

Tenías razón, te voy agradecer toda mi vida que ya no formes parte de ella.
No puedes ni mirarme de frente, como cobarde de bajo de tus miedos
como mentira escondida detrás del cielo.
Que de tu boca aprendí que no importa lo sincero que parezca un beso, por dentro se desbordan miles de mentiras, salivas de otros cuerpos.
Que de tus ojos aprendí a mirar de frente mi miedo más grande: Perderte.
y que tú nunca supiste mirar directamente a la mujer que tenías enfrente.
 Das a gratis un corazón enfermo, sin salidas de emergencia, sin venas que traspasen sangre, que la única manera de hacer latir un corazón como el tuyo es haciendo daño sin culpas, sin miedo, sin tacto.
Tenías razón, que yo tampoco fui una santa pero ahora haciendo la cuenta de daños, no te atrevas a culparme, cuando la única manera que encontré de que tuvieras un poco de tu karma antes de irme, tuvo que ser de mano propia.
Que el karma llega por si solo, pero no podía seguir en el suelo mientras me humillabas, lo que pretendía guardar hasta la tumba salió desde el fondo y todas las cadenas que me venían matando por fin las he roto.
Tenías razón, no ibas a soportar odiarme, por que pude ver en cada golpe un poco más de nuestra muerte, que cuando leas este poema yo estaré muy lejos y tu muy cerca del duelo, que tu deporte favorito es hacerte la fuerte, pero por dentro solo sabes ahogarte en un vaso de agua, te aseguro que siempre será mejor verte desde la superficie ahogándote.
Tenías razón, no iba a estar sola, nunca lo estuve. Y anoche me enseñaste que estuve sola por que yo te lo permití, deje que entrarás y te adueñaras de mi vida, de a quien hablar y a quien no, pero mis celos siempre terminaban cuestionados con un "Estás loca, jamas podría hacerlo de nuevo" que tal vez ese fue mi error, perdonar a alguien que desde el primer día me tuvo como paracaídas, por que las caídas eran otras y me necesitabas para curarte de nuevo las rodillas.
Que caíste tantas veces de rodillas, para rogarme que no me fuera, pero como no irse de los lugares como tú, como no irse si yo también necesitaba ser la caída y tú nunca supiste ser paracaídas. 
Como no irse si lo único que sabes emanar son mentiras, ni tu misma puedes ver más haya de tu ego, si tus "Para siempre" te duran dos meses por que nunca le has abierto la puerta a la estabilidad emocional, que yo tampoco soy experta, pero siempre tenía la mano en la manija y desde que tu entraste a mi vida lo único que hiciste fue arrastrarme hasta el otro lado de está maldita isla, me metiste en el túnel de tu patética vida, sin manera de buscar de nuevo aún que sea una pequeña rendija por la cual huir, como no me iba a ir si odias a quien amas y terminas amando a quien odias, que tu mente es un desastre y no sabes distinguir entre estos sentimientos.
Tenías razón, iba terminar odiándote, pero como no hacerlo si eres experta en saltar de cuerpo en cuerpo, que ninguna tiene mi alma y podrías pasarte una vida entera buscando la paz que te daba cuando nadie más estaba para secarte las lagrimas en la madrugada, pero vas a seguir intentándolo, no vas a parar hasta que te des cuenta que a las personas como yo nos cuesta más irnos, por que cuando lo hacemos herimos sin control, pero no te asombres mucho, que tus actos merecen 100 heridas por minuto, pero es la única manera de que te vayas de mi vida de una vez por todas.
Que tenías razón, ahora ya no te tolero, que me harte de llorar y no de reír, que nos aferramos al pasado donde ríes una hora y el resto del día te la pasas herida.
Tenías razón, ni tu me mereces, ni yo merezco amarte un segundo más.
Tenía razón tu hermana, tus actos nunca son congruentes con tus palabras.
Tenía razón tu mamá cuando me advirtió que me alejara, que esto iba a terminar mal.
Tenían razón mis amigos cuando me dijeron que me merezco el mundo entero y no una persona que no es capaz de ablandar su corazón de acero.
Tenía razón mi papá cuando me dijo "Ella también te va a engañar"
Tenía razón mi mamá cuando me dijo que la gente me daña tanto por que siempre les permito volver a entrar.
Tenia razón el universo cuando todo a tu lado me salia mal, cuando llovían noches enteras y nunca quise darme cuenta que tal vez la lluvia era proporcional al inmenso mar en el que nos estábamos ahogando por dentro.

Tenias razón, valgo más que todo esto.

Brisa García

No hay comentarios:

Publicar un comentario