Parecerá extraño decir que hay vida después de ti
puesto que tantas veces me diste respiración boca a boca
antes de hundirme en el mar de mis miedos.
Pero si la hay, si hay vida...
Hay vida y no tienes la menor idea de lo bien que se puede llegar a sentir
Parece incluso ridículo escribir que se siente bien estar a lado de mi
pero pasaron muchos días sin ti, que aprendí a abrazarme en soledad
Ahora cada mañana ya no duele, me rió de mi misma y también conmigo a veces.
No te miento, extraño cada centímetro de tu cuerpo al despertar
pero ya no extraño tener que llorar toda la noche a lado de tu cuerpo.
Extraño con locura tus besos
pero ya no extraño que tengas que besar otros labios para valorar el sabor de los míos.
Extraño cada noche el sonido de tu risa y lo bien que sana el alma verte reír a carcajadas
pero ya no extraño gritarte tus defectos en la cara.
Ya no más, ya no extraño el lado oscuro de tu cama.
Ya no extraño tu lengua maldiciendo cada madrugada.
Extraño que sea tu lengua la única que pudo cerrar tantas heridas
pero que ahora sea la culpable de otras tantas.
Extraño nuestros sábados en la noche y extraño tanto a tus gatas.
Extraño el dulce olor a invierno que guardas en tu cabello
y esas platicas en la madrugada, sin darnos cuenta que el sol ya salía por tu ventana.
Fue ahí cuando me di cuenta de cuanto me extrañaba.
De cuanta falta me estaba haciendo...
Fue ahí sentada en el suelo, llorando por ultima vez tu duelo
que me di cuenta de lo terriblemente lejos que estaba.
Que mi cuerpo estaba, caminaba, respiraba
pero mi alma ya no podía rescatarla, estaba muriendo un poco más
cada madrugada que te lloraba.
Y tomé el poco amor propio que me quedaba
para levantarme aquella mañana
Me mire al espejo y por primera vez en mucho tiempo
me dije cuanto me amaba.
Me abracé en compañía de todos mis fantasmas
y por primera vez todos ellos me abrazaban.
Fue justo ahí cuando supe que hay vida después de la muerte
que la muerte emocional y el amor propio también mueren
y nadie es capaz de ir a su propio entierro y a la vez ver frente a sus ojos
un nuevo nacimiento.
Que da miedo, muchísimo miedo.
Pero como todo lo bueno, siempre hay miedos de por medio.
y ahora por fin camino conmigo misma
con miedo de perderme, pero con ganas de encontrarme.
Ahora, cada vez estoy más lejos de ti y más cerca de mi
por increíble que parezca, ya no somos tú y yo contra el mundo
ahora que le he abierto la puerta al amor propio
Solo soy yo contra el mundo, ya no contra ti.
Brisa García