Tenía tanto que decirte
que termine escribiendo en otras espaldas
lo que quería contarle a la tuya.
Solía pensar que el amor era
querer matar a alguien en medio de la cama
y terminar haciendo el amor con esa misma persona.
Pero desde que tu cuerpo ya no transita por aquí
no hay calles valientes capaces de llevar tu nombre.
Tenía tanto que escribirte que termine
recordando tus pecas en la espalda
Esas que me dieron vida tantas veces
y al mismo tiempo fueron las dueñas de mi muerte.
Tenía tantas de tus fotos, en cada esquina y cada rincón
que las guarde todas en un cajón
Cerré bajo llave tus recuerdos y también mi corazón.
que las guarde todas en un cajón
Cerré bajo llave tus recuerdos y también mi corazón.
No estás para saberlo, pero desde hace varios días
lleva colgando un letrero que dice "Cerrado, hasta nuevo aviso"
Pobre iluso, no sabe que hay avisos que nunca llegan
Que hay personas -Como tú- que no avisan, solo te dan un portazo
cuando estás en medio de la tormenta, a punto de perderlo todo.
No supe darme cuenta
que por más que te aferres a un cuerpo
los fantasmas no conocen de ataduras
y me fui sin previo aviso
sin letreros, ni maletas
Tomé hasta lo último de mis cosas
Me limpie las lagrimas y me saque sin anestesia
todas y cada una de tus balas.
Teníamos tanto que terminamos como al principio: Jodidos.
Pero con el pequeño detalle de conocernos hasta el alma
y que por el bien
y que por el bien
del mundo ahora dormimos en camas separadas
aún que a veces por las noches vengas y coquetees con mis sueños
a la mañana siguiente siguen los restos de una resaca inolvidable
muy parecida a la primera mañana sin ti.
Tenía el mundo entero para darte y solo me resta
decirte por último que desde que te fuiste:
Ya no sé como ponerle punto final a mis poemas
desde que tú, pusiste punto final a nuestra historia.
Brisa García.
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