Ella no necesita un mapa, por que sus venas son sus propias coordenadas.
sus pecas las estrellas
y lo rosa de sus labios es suficiente para sanar una nación entera.
No necesita un carruaje como las princesas, pues ella me ha llevado a lugares inimaginables con solo dos ruedas.
Ella no necesita decidir entre el sol o la luna, vive en un eclipse eterno con sus miles de dudas...
Ella es mi karma y mi mejor arma
la mejor contradicción que el destino decidió darme, la musa y dueña de todo el arte...
Dueña de mis poemas, de mis revoluciones enteras.
La pieza exacta del rompecabezas
la moneda que siempre cae a mi favor
mi barco en el lago de mis inquietudes
el climax de todas mis pasiones.
Ella es tormenta y paz de acorde a sus deseos
capaz de controlar el tiempo con sus dedos.
Es mi libreta y su espalda el lienzo más suave
casi como sus labios en mi cuello.
La buena suerte que consiste en armar visiones para bien en este mundo lleno de odio, pues en sus ojos encuentras motivos para formar un nuevo episodio.
Ella es ternura en todas sus formas
en todas y cada una de sus manías
cuando se juega el cabello y también con mi vida...
Cuando se muerde un labio y yo pidiendo a gritos que destroce los míos
cuando baja la mirada y yo muriendo por ser suelo.
El lunar cerca de su clavícula que guarda banderas de nuevas galaxias por descubrir... Con ella, el mundo deja de ser oscuro y te puedes tumbar al piso a su lado para poner los pies de vuelta a la tierra.
Todo eso logra con su presencia, con su esencia, con su delicadeza cuando me ve llorar...
Ella es ella y no necesita ser nadie más
ni aparentar alguien que no es
no necesita ser mas "interesante" pues el interés de amarla cada segundo es suficiente.
Ella no necesita de nada, pero a diferencia mi, yo siempre voy a necesitar de ella.
Brisa García

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